¿Eres una buena persona o simplemente inseguro?

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¿Alguna vez has pensado qué es lo que hace que alguien sea una buena persona?

¿Es una "buena persona" alguien que antepone las necesidades de otras personas a las suyas? Alguien que antepone a otros, sin preguntas y sin importar qué.

Antes de seguir leyendo, tómese un momento para escribir su propia definición de lo que significa "ser bueno". Puede ser útil al final de esta publicación.

La percepción de "bueno" y "malo" se forma temprano en los años de nuestra infancia. Distinguir lo bueno y lo malo es una de las lecciones más importantes que los padres deben transmitir a sus hijos. Y también es una lección muy difícil de transmitir. Si bien muchas nociones de lo que significa "ser bueno" son perfectamente inocentes y necesarias, también hay muchos comportamientos considerados "buenos" por nuestros padres u otras figuras de autoridad, que son perjudiciales y / o perjudiciales para el niño al mismo tiempo (por ejemplo , etiquetar la obediencia absoluta como buena conducta: le enseña a un niño a ser obediente mientras suprime sus propios sentimientos y opiniones).

Como adultos, todavía confiamos en muchas nociones de "ser bueno" que se derivan de lo que aprendimos desde el principio de nuestros padres, sociedad, religión, compañeros, hermanos y otras autoridades.

Con estas nociones, estamos prácticamente en piloto automático, no las cuestionamos; principalmente porque generalmente ni siquiera nos damos cuenta de ellos. Estas nociones, con el tiempo, se han convertido en nuestras creencias profundas alrededor de las cuales formamos nuestra identidad.

Por ejemplo: ser criado por padres autorizados, que fomentaron la obediencia absoluta como un comportamiento "bueno", podría dar lugar a la creencia de que ser sumiso y no expresar su opinión es un comportamiento "bueno".

Ser criado por padres emocionalmente inmaduros o inestables puede dar lugar a la creencia de que solo eres bueno si te tomas demasiado en ti mismo, sin importar el costo.

Ser criado por padres demasiado exigentes puede dar lugar a la creencia de que solo eres "bueno" si nunca cometes errores.

Estas creencias son muy poderosas, especialmente cuando hemos formado nuestras identidades a su alrededor. Son tan poderosos que tal vez ni siquiera sepamos cuántas cosas hacemos para cumplir con las expectativas que implementamos desde el principio.

Aquí hay algunos ejemplos de cómo estas nociones de ser "bueno" pueden afectar la vida adulta de alguien:

- trabajando horas extras para que puedas mostrarle a tu jefe cuán dedicado y dispuesto a sacrificarte, mientras te ofendes por no reconocerlo

- ser demasiado cooperativo con compañeros de trabajo o miembros de la familia a su cargo, mientras se siente frustrado por no defenderse al mismo tiempo

- anteponer las necesidades de todos los demás a las suyas, al mismo tiempo que resiente el hecho de que nadie ve y valora hasta qué punto está estirado.

Entonces, ser bueno obviamente no significa hacer una buena acción por una razón incorrecta (ya sea miedo, vergüenza, culpa o alguna otra emoción negativa). En otras palabras, hacer el bien porque no hacerlo nos pintaría de mala manera (como perezoso, egoísta o como una víctima insuficiente), no es un buen motivo para hacer el bien. Y hacerlo bien con ese tipo de motivo tampoco te hace una buena persona.

Ser bueno significa hacer el bien por la razón correcta. La motivación detrás de hacer algo bueno es la diferencia clave. Hacer el bien solo por el bien también nos hace sentir bien en lugar de frustrados, resentidos y enojados, que es lo que sentimos cuando nos sentimos presionados a hacer el bien.

Sentirse bien para hacer el bien

Entonces, ¿cuándo la gente se siente inclinada a hacer el bien solo porque se siente bien hacer el bien?

Básicamente, lo hacen cuando se sienten bien consigo mismos. Sentirse lo suficientemente seguro como para expresar su propia opinión, le da la libertad de hacer el bien, así como la libertad de negarse a hacer el bien. Ejercer esta libertad es la verdadera prueba de carácter, y con ello viene la verdadera satisfacción de hacer el bien.

¿Qué puedes hacer para cambiar tu motivo subyacente?

  1. Detectar

La parte más difícil de hacer un cambio es detectar lo que necesita ser cambiado. Dado que todos somos subjetivos por naturaleza, y dado que nos parecemos súper normales a nosotros mismos, esta parte es un desafío. Por otro lado, solo al detectar las creencias que son dañinas, más de la mitad de su trabajo está hecho.

Puede intentar deducir su conclusión teniendo en cuenta muchas experiencias que haya tenido e intente sumarlas para descifrar lo que le dicen.

O puede probar el razonamiento inductivo: pregúntese en una situación específica cuál es la motivación detrás de su acción. ¿Lo estás haciendo bien porque es lo correcto y te parece bien, o porque no hacerlo te haría quedar mal ante los ojos de otra persona? ¿Cómo juega con los mensajes que recibió de niño?

Si se ha tomado el tiempo de escribir la definición de lo que significa ser bueno en su vocabulario, puede encontrar fragmentos de su respuesta allí. ¿Qué se siente ser bueno según tu definición de bien? Si la respuesta es positiva, genial; si no, entonces debería detectar cuáles son las lecciones que ha internalizado desde el principio, que producen la creencia de que debería sentirse así cuando hace "bien".

2. Desviar

Cuando te hayas dado cuenta de en qué necesitas trabajar, o cuando reconozcas en una situación determinada que tu motivación está apagada, haz el esfuerzo de hacer el cambio en la dirección correcta. Esto a veces significa decir que no a algunas personas a las que generalmente le has dicho que sí. También podría significar enfrentarse a personas a las que nunca se enfrentó.

3. Respeto

Usted mismo.

Haga una elección consciente para tener un mayor respeto por sus límites personales. Respétate lo suficiente como para darte un regalo de libertad personal.

Si quieres ser el tipo que dedica muchas horas extras, está perfectamente bien, siempre que te haga sentir feliz en lugar de frustrado. Si le gusta poner las necesidades de su familia primero, y luego no tiene mucho tiempo para usted, está bien, siempre y cuando no las resienta por ello.

Hacer "bien" porque tiene que hacerlo, y no porque realmente quiera hacerlo, puede generar frustración y resentimiento de por vida para usted y los demás.

Al ser amable contigo mismo, al respetarte a ti mismo, no tendrás la necesidad de demostrar a los demás lo "bueno" que eres al degradarte de cualquier manera. La verdadera satisfacción de hacer el bien proviene de una elección consciente de hacer el bien, no de ser forzado a hacerlo.